[...] La plantación se hizo en conjunto con el Ing. Agr. Fernando González. Se propuso una vegetación uniforme para que no compitiera con las esculturas, reinas del lugar. Unas pocas especies de gramíneas –Cortaderia selloana, Pennisetum ruppelii, Pennisetum setaceum rubrum, Pennisetum villosum– se mecen con el viento de la costa. La especie arbórea elegida fue el roble de los pantanos (Quercus palustris), por su color rojizo en otoño. La línea de plantación de los robles va de lado a lado de la plaza, con un quiebre que representa una puerta de ingreso. Se intercalaron los llamados "árboles metálicos", armazones tubulares por donde trepan perfumadas enredaderas... {LEER COMPLETO} >
Se plantaron en su mayoría árboles de flor, ya que aunque el uso de la gente desgastara los jardines, igual permanecería florido. La forestación se integra con mayoría de especies nativas: jacarandás, ceibos, palos borrachos, pezuñas de vaca, ibirá-pitá, lapachos, timboes y tipas. Los 40.000 árboles y arbustos, de hasta 150 especies diferentes, crean una gran masa verde que forma un bosque (hacia la calle Calabria) y lugares con cierta privacidad, donde entre hilera e hilera de álamos se crean pequeños estares. Hacia el río, se incluye la plantación de 2.500 árboles nuevos. {LEER COMPLETO} >
La forestación, con asesoramiento del paisajista ingeniero agrónomo Fernando González, se integra con mayoría de especies nativas, tan caras a Buenos Aires, como jacarandás, ceibos, palos borrachos, pezuñas de vaca, ibirá-pitá, lapachos, timboes y tipas, además de árboles y arbustos de probada adaptación a nuestro medio. Los 40.000 árboles, arbustos y herbáceas crean compactas masas de color que forman un bosque (hacia la calle Calabria) y lugares con cierta privacidad. Hay también abundante mobiliario: bancos de madera y de cemento, y tarimas, además de bicicleteros, recipientes para basura y bebederos. {LEER COMPLETO} >
Dadas las condiciones climáticas y edáficas de la zona y del parque se prevé la implantación de cortinas forestales rompevientos de oeste a este para moderar los efectos del viento. Las mismas se acompañan por grupos de especies arbustivas y pastos nativos de menor tamaño.
En su mayoría se trabaja con plantas autóctonas, que están adaptadas a las condiciones edafo-climáticas y tienen necesidades hídricas equilibradas acordes a la zona, y necesidades económicas al estar producidas en un entorno próximo. {LEER COMPLETO} >